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martes, 24 de marzo de 2009

Estoy enferma

Pero que conste que no es una declaración de mi estado mental (por lo menos no una declaración oficial), sino de mi estado físico.

Antes había escrito sobre el tema de la enfermedad en la literatura, pero ahora que estoy congestionada, adolorida, frustrada, con el cuerpo cortado, irritada, mormada, afiebrada, etc. me encuentro que mis idiosincracias literarias han cambiado.

Según parece en estos momentos me vale un soberano cacahuate lo que haya dicho Macedonio Fernández, y no sólo deseo un libro en el cual perderme, sino que me encuentro deseando leer a Corín Tellado, o alguno de esos libritos románticos que venden en las cajas de los supermercados.

Pero como la pena no (ni la enfermedad) me dejará ir al super creo que terminaré buscando algo en fictionpress.com o peor aún, en fanfiction.com leyendo alguna historiecita de los X-files o Bones o Moonlighting o Remington Steele o cualquier otra serie sobre dos personas que deberieron juntarse en la primera temporada pero no lo hicieron para que el programa siguiera vivo.

A lo mejor por eso en los consultorios médicos siempre tienen el Vanidades y la revista Quién, que si bien es la página social del periódico elevada a la N potencia, se lee igual que cualquier cosa que Corín o Caridad Bravo Adams haya escrito. Porque ese México de la revista Quién me resulta tan ajeno y extraño como "el piso de Marie-Chantal en Madrid, en el que ella camina vistiendo su chandal y sus chinelas".

pd. Nunca he sabido que es un chandal o unas chinelas.

Delirantemente suya,

Lady M.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Consejo no solicitado


El día de hoy alguien muy amablemente me dijo: "seguramente ya lo sabías pero tus entrañas seguramente se están pudriendo a causa de todo el (inserte cierto químico aquí) que estás ingiriendo con (inserte cierto producto comercial aquí).

¿Por qué a veces el mundo tiene esa desesperada necesidad de señalar mis conductas autodestructivas?

Conozco muy bien todos mis defectos.

Conozco aun mejor todos mis ardides de autoboicot.

Cuántos "buenos consejos" de las "buenas consciencias" de alguien que sólo "lo hace por nuestro bien" se darán día con día.

Uno de los que más me han reventado el hígado es el siguente:

"No publiques, tú guarda tus textos, yo sé lo que te digo, tú guárdalos."

Y a ti querido lector ¿qué consejo no solicitado te han dado?

martes, 30 de diciembre de 2008

La enfermedad persiste

















"Tiene el sonido dulce de la miel en la loma,
mieloma como si fuera el eco de un paisaje arpegiado.
No, amor, es un engaño: no es más que el nombre de tu enfermedad.
Paciente número 307264."

Ethel Krauze. Houston.

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autoinmunidad.


RAE
1. f. Med. Respuesta inmunitaria del organismo contra alguno de sus propios componentes.

Wikipedia (Tr. del inglés)
Incapacidad de un organismo de reconocer sus propias partes constitutivas como sí mismo, lo que resulta en una respuesta inmune contra sus propias células y tejidos.

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Ouroboros

Tu piel es dulcísimamente blanca
más blanca y más tersa y más vulnerable
de lo que tu masculinidad quisiera aceptar.

Tu piel es tan nívea como la mía,
con su escritura lunar antiquísima,
a veces me engaño y creo que tu piel es la mía
y sé, que tu piel suele engañarse también.

Quizás tu piel también se cree que es mi cuerpo
y por eso algo desde dentro te aguijonea.

Algo en tu piel decide que ha muerto
la piel cede
se deprime
labra un surco.

Esa piel no secreta
no respira.
no echa raíces.

Algo en tu sangre precipita y languidece
a destiempo
tu cuerpo trota
y se detiene.

Me miro por horas las verdosas venas
de mis antebrazos.
me miro esta piel que no es la tuya
única piel intacta de mi cuerpo;
me miro la piel hasta que ya no parece mía,
quiero a fuerza de observar
quitarle a tu piel esa obsesión con autodestruirse.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Últimamente no tengo tiempo para nada...

... Por más que quiero sentarme a escribir algo en serio no se da la oportunidad. Pero no quiero estar tan desaparecida, así que los dejo con la recomendación de un libro excelente que va con la línea de la poética de la enfermedad de la que hablaba recientemente.

Se llama Electricidad y es de Ray Robinson, y el sábado 29 tuve el placer y el honor de entrevistarlo en el marco de la FIL a raíz de la presentación de su novela por la editorial Sexto Piso.

Me imagino que la entrevista saldrá en Reverso en el siguiente número.
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