Todavía se me olvida.
Me encuentro distraída haciendo planes
trazando las cosas que haré en esta o esa situación.
Pienso en las cosas que haré la próxima vez
Como si aún fuera posible una próxima vez.
Como si cada día no me alejara más de esa utopía.
Lo de antes,
lo que entonces llamé la primera vez
poco a poco se convierte en en la única
en la última.
No lo sabía entonces.
De haberlo sabido habría puesto más atención.
No me habría estancado en todas las cosas que salieron mal,
esas cosas que iba a cambiar
la próxima vez.
Pero ahora comienzo a aceptar que no la habrá.
Que ese futuro me está vedado
que mi cuerpo ya no funciona
que día a día,
en realidad,
todos nos vamos muriendo poco a poco.
Las formas burocráticas de nuestra vida civilizada:
el seguro médico,
los créditos y las hipotecas,
la nómina y las cuentas,
el historial médico.
Todos esos documentos llevan la cuenta exacta
de cómo nos vamos resquebrajando,
de la descomposición del cuerpo.
Esta máquina no hace sino descomponerse
volverse obsoleta
redundante.
Pero aún así,
todavía
cuando mi mente vaga lo suficiente
me encuentro haciendo listas
para contingencias que no han de llegar nunca
listas de acciones, responsabilidades,
listas de objetos inútiles,
de canciones de cuna,
de palabras de amor,
de cómo podría verse mi sorpresa y mi felicidad
en mi cara.
Pero luego me acuerdo
y las listas se rompen
y se derraman las cosas.
No
la próxima vez no existe.
Mostrando entradas con la etiqueta miedos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta miedos. Mostrar todas las entradas
jueves, 2 de diciembre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
Vida anterior
A Iliana y Julieta / a Mariana y Santiago
Muchas vidas atrás tu mundo era el míoese mundo que huele a leche y a ese
dulce y molesto olor a vómito.
Hace años que sabía de medidas de polvo
y fórmulas de gotas por kilogramo.
Antes sabía como sostener un pequeño cuerpo
con una sola mano
y hacer con la otra maravillas.
El otro día me di cuenta de esto.
De que hace muchos años emigré del mundo aquel
para no volver jamás.
El mundo mío tiene el olor sudoroso del grafito
y se mide en planas.
En este mundo me voy haciendo obsoleta
día a día.
Empequeñezco y lo desaprendo todo.
El tiempo avanza en reversa
y las cosas todas se vuelven nuevas.
Me gusta este mundo nuevo,
el de su voz clara que me habla en proverbios.
Pero a veces me encuentro
con esa terca enfermedad de la nostalgia
de los que traen encima
muchos años de destierro.
viernes, 29 de mayo de 2009
Niñas tontas o apología de Nora Helmer
Si una estudia Letras, más pronto que nunca se ve enfrentada a la obra de Ibsen "Casa de muñecas" con su legendario personaje de Nora.
Había tanto que decir sobre todo con mi idealista y apenas naciente feminismo.
Hago una mueca nomás de recordar las sandeces que debí haber escrito, clicheadas premisas, estructurales y cansadas fragmentaciones de la trama y los personajes.
¿Qué le va a hacer uno? Por lo menos los dieciocho años no duran para siempre y mis antiguos trabajos ensayísticos sucumbieron frente a mi afortunado olvido y mi natural desorden.
Lo que me queda de Nora es un aterrorizante pavor que ha plagado mi vida por
una casta femenina a la que yo llamo "niñas tontas" y a la que Shirley Manson les
cantaba aquéllo de "stupid girl... you pretend you're high, pretend you're bored,
pretend you're everything, just to be adored..."
Las niñas tontas solían darme miedo. O al menos eso pensaba yo, me atemorizaba el arquetipo trazado por ellas, un arquetipo en que no había manera de hacerme pasar por enmedio.Hoy, en una apología de Nora debo finalmente admitir que no es mi aberración a la niña tonta que escribe Ibsen lo que desata mi terror. No, el pavor que siento no se dirige a Nora, sino a mí:
La gran epifanía del día es descubrir que el miedo, que el gran paralizante terror está en encontrar en el espejo la imagen simplona e ingenua de una niña tonta."I'm fortune's fool"!
Romeo in Romeo and Juliet, Shakespeare¿Por qué nos aterra tanto esa niña tonta que llevamos dentro?
El día de hoy la acepto, la saco del cuarto de atrás donde se guardan las vergüenzas y los defectos. Todo este tiempo tuve miedo de actuar como una niña tonta, de que me llamaran la atención las cosas brillantes, los collares de cuentas de espejo, los tocados de plumaje de pavo real, los brazaletes de granate, los hilos de perla, los kaleidoscopios y las perfectas y detalladas casas de muñecas (como aquélla que nos compartiste Belén).
Pronto aprendí que para evitar ser una niña tonta una no dice que "le apasiona la literatura" sino que "le interesa un análisis a profundidad de un corpus literario". Una niña tonta dice como Mané de "El Inocente":
"Ah! Pero si todo está dificilísimo!"
No, una mujer empoderada sabe que todas las cosas son posibles y sedisculpa, antes de cualquier cosa por los contingentes errores que pueda cometer, y lo realiza todo sin esperar cumplidos, sin escucharlos tampoco.
Una de mis tías anunció un día muy ufana, después de un par de décadas de un impecabe matrimonio: "Yo ya me cambié al equipo de las tontas" Lo dijo así nomás, como anunciar que ha colgado el banderín del equipo de fútbol de la ciudad, del padre y del marido. "Yo ya soy de las tontas" dijo "porque si el marido te pide que le hagas la maleta dices tú: uyyyyyyy pero si soy taaaan tonta... No me sale"Ese día deje de temerle a la tontería.
Pero hasta hoy reconozco mis miedos, mi terrible culpabilidad de saberme enclosetada niña tonta.
Quizás que lo que quiero decir que mientras nos debatimos siendo Mafaldas y Libertades, esforzándonos por probarnos, por pronunciarnos encaramadas en nuestras cajas de jabón.
A veces... muchas veces...
Habríamos mejor de aceptar a la Susanita que todas llevamos dentro:
Porque al final una es una.
Y si alguien más quiere llamarnos tontas porque, a pesar de un buen trabajo o un título de posgrado, a pesar del arete en la naríz y tatuajes de huesos y calaveras en los brazos, a pesar de los lentes de intelectual y de la plaquita de alumnio con un Dra., Ing. , Lic., Mtra., etc. antecediendo nuestros nombres; todavía nos hace ilusión un manicure francés, una bolsa o una marca de maquillaje de cierto renombre.
El tonto... El verdaderamente tonto... es él.
Etiquetas
alcohol,
arcanos,
delirio,
divagaciones,
ideas,
mafalda,
miedos,
mujer,
mujeres del rock,
niñas tontas,
personajes literarios,
yo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


![[Libertad.gif]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhXT19daU5Fp6gV5liWYp5uXpjuqycCqVXri0N2zHr57TMQ_G2OkFtUkuB0GQR8g0mDSecB4KiF0YNzZFKEb_Sv81My1fdlQduPEFgPrSQx0IEQGxxt7uUqj8fGzrFurCiDo4C3j-P8i8Zz/s1600/Libertad.gif)